Acorde con el Código Penal en su artículo 279, aquellos casos de violencia contra mascotas que “cause un daño a un animal doméstico o domesticado,que le ocasione un debilitamiento persistente en su salud o implique la pérdida de un sentido, un órgano, un miembro, o lo imposibilite para usar un órgano o un miembro, o le cause sufrimiento o dolor intenso, o agonía prolongada o realice actos sexuales con animales” sufrirá penas de hasta dos años de prisión.

Así mismo, casos como abandono, malas condiciones de vida, e inclusive dejar las heces de su perro en la vía pública pueden costarle multas de entre 462 000 y hasta 924 000 según la gravedad del delito. Todo esto ante las reformas efectuadas a la ley de Maltrato Animal de Costa Rica y sus respectivas sanciones desde el año 2017, con la finalidad de sancionar con mayor severidad el maltrato a este tipo de animales.

Si usted conoce de casos de violencia contra mascotas, envenenamiento, peleas de animales o personas que mantienen a sus animales de compañía en malas condiciones de vida, puede dar aviso por medio del Sistema de Emergencia 9-1-1, por medio de la línea confidencial del OIJ CICO 800-8000-OIJ o presentarse a denunciar formalmente ante Recepción de Denuncias en el Edificio del OIJ en San José o cualquier delegación cercana.

En estos casos usted puede presentar testigos, fotografías o en casos de envenenamiento, una prueba veterinaria dentro de las 24 horas siguientes de la posible intoxicación.

En los casos en que animales domésticos transiten por propiedades privadas, se procede de acuerdo a la Ley de Tenencia Responsable, la cual estipula que todo dueño debe velar por sus animales domésticos o domesticados, dentro de esto implica desde el resguardo de atención médica veterinaria, y que se disponga de un espacio adecuado al tamaño del animal, que permita el comportamiento normal y no le provoque malestares sicológicos como: miedo, tensión, estrés y angustia.

Para los perros que permanecen la mayor parte del día amarrados, (situación no aconsejable porque aumenta la agresividad) debe utilizarse una cuerda o similar, que mida al menos cuatro veces el largo del animal, sujeto a un cable mediante una argolla corrediza, que permita aumentar la libertad de movimiento o cualquier otra disposición que al respecto dicte el Ministerio de Salud. En todos los casos el lugar debe mantenerse en buenas condiciones de higiénico sanitario, para que no amenace la salud humana, animal o el ambiente. Los perros sueltos en la propiedad y los sujetos con correas, deben ser llevados a caminar o ejercitados con frecuencia, para darles la oportunidad de socializarse adecuadamente y prevenir cambios indeseables de su conducta, debido al aislamiento.

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