- Las condiciones actuales permiten el desarrollo normal de los cafetales mientras se mantiene el monitoreo del Fenómeno del Niño
La caficultura costarricense mantiene un desarrollo estable pese al inicio del Fenómeno del Niño. Las condiciones actuales permiten que las principales labores en las fincas se realicen con normalidad, mientras el comportamiento del clima es monitoreado debido a los cambios que podrían presentarse durante los próximos meses.
Los registros meteorológicos muestran que este fenómeno puede provocar una reducción cercana al 20 % en las lluvias de algunas regiones cafetaleras. Sin embargo, el impacto dependerá de cada zona ya que las condiciones no serán iguales en todo el territorio nacional.
La vertiente del Pacífico podría registrar una disminución en las precipitaciones mientras que las regiones del Caribe tendrían un comportamiento más lluvioso. Esto significa que cada zona cafetalera deberá enfrentar condiciones distintas conforme avance el segundo semestre del año.
Hasta el momento las labores agrícolas continúan desarrollándose de manera satisfactoria.
La menor cantidad de humedad también ha contribuido a reducir la presencia de enfermedades que normalmente aumentan durante los periodos de mayor lluvia.
Los especialistas señalan que los meses de noviembre y diciembre podrían marcar una mayor influencia del Fenómeno del Niño.
Por esa razón el seguimiento de las condiciones climáticas será determinante para valorar el comportamiento de la producción cafetalera y la necesidad de ajustar algunas prácticas agrícolas.

