•El fertilizante representa cerca del 50% de los costos de insumos agrícolas en el cultivo de café.
El aumento en los precios internacionales de las materias primas está encareciendo significativamente los fertilizantes y generando una fuerte presión sobre la actividad cafetalera nacional.
De acuerdo con el Instituto del Café de Costa Rica (ICAFE), el conflicto en Medio Oriente ha provocado aumentos relevantes en insumos clave.
El gas natural —fundamental para la producción de fertilizantes— registra incrementos cercanos al 64%, mientras que la urea presenta aumentos de hasta un 55%. Otros componentes como el fosfato diamónico y el cloruro de potasio también muestran alzas, aunque en menor proporción.
“Antes del conflicto ya se venía observando un incremento en el precio de estas materias primas por una menor disponibilidad en países como Rusia, Ucrania y China. Sin embargo, el conflicto bélico disparó fuertemente estos precios, especialmente el gas natural, que es clave para la producción de fertilizantes”, destacó Marco Antonio Araya Molina, jefe de la Unidad de Estudios Económicos y Mercado del ICAFE.
A esto se suma el impacto en los combustibles, donde el precio del petróleo tipo Brent alcanzó los 109,82 dólares por barril, lo que representa un aumento cercano al 52% respecto a los niveles previos al conflicto.Esta situación encarece los costos logísticos y de importación, afectando directamente el precio final de los fertilizantes en el país.
En el contexto productivo, el fertilizante representa cerca del 50% de los costos de insumos agrícolas en el cultivo de café, y entre un 10% y un 14% del costo total de producción, lo que lo convierte en un factor determinante para la rentabilidad del caficultor.
Ante este escenario, el ICAFE insiste en que la decisión de compra no debe basarse únicamente en el precio por saco de fertilizante, ya que en el mercado existen fórmulas más baratas, pero con menor concentración de nutrientes clave, especialmente magnesio, lo que obliga a aplicar mayores cantidades para alcanzar el mismo resultado.
«Una fórmula puede parecer más barata por saco, pero al tener menor concentración de nutrientes, el productor necesita aplicar más cantidad por planta. Eso termina aumentando la inversión por hectárea y el costo por unidad producida”, enfatizó Araya.
Para muchos caficultores, esto implica que el ahorro inicial se pierde rápidamente y, en algunos casos, puede traducirse en menores rendimientos o estrés para las plantas si la nutrición no es adecuada.Desde el área técnica del ICAFE recalcan que el camino no es reducir la fertilización indiscriminadamente, sino utilizarla de forma más eficiente y ajustada a cada finca.
“El productor debe mantener un plan nutricional balanceado de acuerdo con las condiciones físico-químicas del suelo y las estimaciones de producción de cada lote. No se trata de aplicar menos fertilizante, sino de aplicarlo de forma más eficiente”, explicó Michael González, Unidad de Investigaciones del ICAFE.
El especialista advierte que elementos como nitrógeno, fósforo, potasio y, especialmente, magnesio son fundamentales para la productividad del cultivo. En Costa Rica, este último presenta deficiencias o desbalances en la mayoría de los suelos cafetaleros, lo que obliga a un manejo más preciso.
“Entre las principales recomendaciones técnicas destacan: medir con precisión el área productiva, manejar la finca por lotes, realizar análisis de suelo, estimar correctamente la cosecha y ajustar la fertilización según la productividad de cada lote.”, dijo González.
En un contexto de altos costos, la eficiencia técnica en la fertilización se vuelve clave para sostener la producción, proteger la inversión del caficultor y asegurar la continuidad de un cultivo fundamental para la economía y la identidad nacional.


