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Las luces LED permiten una mejor apreciación del cielo nocturno.

El redireccionamiento de la luz únicamente hacia el suelo y la precaución de no alumbrar viviendas ni patios de residencias, son parte de las razones que evitan que las luminarias con tecnología LED colocadas por Coopesantos desde 2014, causen efectos nocivos en la salud humana.  Esto según Claudio Ureña, encargado del departamento de Distribución de Energía de Coopesantos.

Estudios realizados por organizaciones internacionales como el Comité científico de riesgos sanitarios emergentes y recientemente identificados (CCRSERI), la Dirección General Sanidad y Consumidores de la Comisión Europea y la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer, advierten que la exposición prolongada a luces LED, puede provocar alteraciones en los ciclos del sueño y afectaciones en la piel y la retina por la exposición a luz ultravioleta.

Inclusive, según un estudio titulado “Dictamen sobre los efectos en la salud de la luz artificial” de la CCRSERI, pueden estar vinculados a ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, algunos de estos riesgos para la salud se dan cuando la exposición a la luz es en horarios nocturnos.

“Estas luminarias de Coopesantos no emiten luz en cantidades que sean nocivas para la salud” mencionó Claudio Ureña.

El doctor Jorge Roldán mencionó que este tipo de riesgos a la salud son mas propensos a nivel residencial. “Antes de dormir es importante ir reduciendo la exposición a este tipo de luces” mencionó.

Roldán agregó que ciertamente la cualidad de las luces LED que puede tener implicaciones en la salud es la emisión de luz blanca y ultravioleta, lo que puede alterar la producción de melatonina (responsable de los ciclos de sueño) así como afectaciones en la producción de la hormona cortisol.

Los aparatos electrónicos como teléfonos celulares y diversos tipos de pantallas también emiten este tipo de luz blanca, por lo que la exposición prolongada a estos dispositivos podría afectar la salud de las personas.

“Algunos dispositivos traen la opción de regular la luz y hacerla más cálida, también existen bombillas inteligentes que regulan el tono de la luz emitida lo que podría reducir estos riesgos” dijo Roldán.

Jorge Roldán dijo también que este tipo de alumbrado público ha venido a mejorar incluso la seguridad en las comunidades al llegar a sitios alejados o donde anteriormente no había luminarias.

En 2014, Coopesantos inició con la sustitución de las 9180 luminarias del alumbrado público de la región, que funcionaban con sodio y mercurio y empezó a suplantarlas por luminarias con tecnología LED, también conocidas como diodos de luz. Actualmente hay aproximadamente 14 mil luminarias LED distribuidas en los cantones de Dota, Tarrazú, León Cortés, Acosta, Mora, Cartago, Guarco, Aserrí y Desamparados.

Las luces LED permiten hasta un ahorro del 50% de energía respecto a las luminarias anteriores, y también permiten alumbrar más espacio por cada luminaria. La vida útil de estas luminarias es de 10,4 años en contraste con las utilizadas anteriormente cuyo tiempo de vida útil era menor a 2 años.

Además, en 2019 se instalaron 16 luminarias LED alimentadas por paneles solares en San Jerónimo de Tarrazú.

Cabe destacar que, en 2016, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz emitió una directriz nacional que instaba a usar tecnología LED en futuros proyectos de alumbrado público. Coopesantos es la primera empresa en hacer una sustitución completa de sus luminarias por luces LED, a nivel nacional.

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